9/06/08


Y es en esas veces dónde descubro las cosas que no descubrí en su momento. Y sé que no descubro sentimientos.

Pero es que un día me dormí, nos dormimos.

Entramos en un letargo destructivo que no hacía más que herirnos, que dañarnos, apartando de un zarpazo aquellos besos, esas caricias, éso: éso.
Y del odio, al amor, del odio a la rabia hay sólo un paso. Y de ahí a intentar sobrevivir en una falsa calma, un falso techo... no pudimos decirnos nada bueno... todo se quedó ahí.
Yo me dormí para evitar olvidarte y congelado el sueño, la rabia y el odio... al final pasan.
Afortunadamente el sueño ya remite. Volvimos al inicio de los fines, logramos arreglar lo que fallaba. Y ahora el sueño es tuyo esperas que me quede aquí, que comprenda, que aprenda, que quiera...

El sueño es tuyo... justo cuando me marcho.


Comentarios

Entradas populares